lunes, 23 de abril de 2012

Actividad 18


Si desde un paradigma sociocultural el aprendizaje es conceptualizado como la apropiación y dominio de herramientas culturales valoradas de manera histórica por los miembros de una comunidad de práctica, ¿de qué manera la utilización de un paradigma sociocultural ayuda al diseño de actividades pedagógicas mediadas por tecnología digital, así como a la evaluación de dichas actividades y de las políticas institucionales y educativas que las sustentan?

 El lenguaje es una de las principales herramientas de mediación dentro de la construcción del conocimiento, Según Vygotsky  este es un instrumento cultural ya que media la actividad humana, su punto de partida al aproximarse al análisis de procesos psíquicos superiores es doble. Es el instrumento más importante que usamos los humanos, y que quizás nos define como tales. (Lacasa, P. 2002), por lo que debemos tener presente que el alumno es un ser social, producto de las múltiples interacciones que tiene a lo largo de sus vida en su contexto escolar y social, muchas veces su contexto social puede ser muy limitado impidiéndole un adecuado desarrollo de sus habilidades lingüísticas, por tanto el contexto escolar es fundamental, en este, el rol del profesor, determinara gran parte de los avances o retrocesos que el alumno tenga, ya que este le dará las herramientas necesarias para que se desarrolle, aprenda y aplique el conocimiento en diferentes situaciones de su vida diaria.

            De acuerdo con  Leont’ev (1981), citado por Fernández (2009b), para realizar un análisis adecuado del desarrollo de la mente es necesaria la utilización la Teoría de la actividad, la cual caracteriza a la acción humana como un proceso mediado por herramientas y orientado a metas, puede ser caracterizado en tres niveles, dependiendo del grado de atención del sujeto: actividad, acción y operación. La mediación a través de instrumentos o herramientas culturales permiten el desarrollo óptimo del alumno, una herramienta cultural que día a día gana mayor presencia dentro de los salones de clases, de los hogares, de las oficinas y expresas por su versatilidad y ventajas para el trabajo, es la computadora, junto a esta podemos encontrar miles de programas de cómputo diseñados para un sinfín de actividades ya seas educativas, laborales o de ocio, que vistos desde una perspectiva sociocultural, nos posibilitan la creación de diversos contextos de interacción para el alumno, el cual con esto ha de apropiarse de conocimiento y podrá así desarrollar habilidades relacionadas con la computadora.

Hoy en día las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), han revolucionado la forma en la que nos comunicamos y aprendemos, para muchos incluso la forma en que viven y trabajan ya que nos permiten un sinfín de posibilidades que se pueden aprovechar en las diversas áreas de la vida humana desde el hogar hasta la escuela con la implementación de cursos educativos a distancia, ya que a través de estas es posible el desarrollo del trabajo colaborativo, debido a la interactividad, la comunicación y la generación de conocimiento que estas permiten. Fernández (2009) nos menciona que las TIC han dado lugar al surgimiento de comunidades virtuales, en las que, el lenguaje, la participación social y la apropiación de herramientas culturales desempeñan un papel fundamental en la construcción de sus nuevos conocimientos.

Las Tic en el ámbito educativo, favorecen los procesos de enseñanza aprendizaje, y dan un mayor significado al conocimiento que los alumnos van construyendo, permite a la vez que el docente mejore su forma de enseñanza, despertando el interés por aprender en sus alumnos, fomentando el trabajo colaborativo, a través de las computadoras, los dispositivos móviles y las redes sociales en las que se permite la creación de comunidades de aprendizaje, que son una valiosas para la innovación para tratar de obtener mejores resultados en el aprovechamiento escolar de los alumnos. Sengel, citado por López (2010). Por lo que su  implementación es benéfica para el aprendizaje, es aquí donde el profesor debe diseñar sus  propuestas didácticas entorno a las prácticas innovadoras a través de las TIC. Pero para que esto resulte relevante en el proceso de enseñanza aprendizaje ha de ser necesario a la vez un cambio en la forma de evaluar por parte de los docentes ya que no podemos implementar nuevas estrategias de enseñanza y viejas formas de evaluación, debemos actualizar nuestros instrumentos de evaluación para lo cual es posible la utilización de herramientas tecnológicas, las que nos permitirán tener una evaluación más puntual y efectiva de los aprendizajes de los alumnos, brindando así nuevas posibilidades de retroalimentación y mejora tanto para los docente como para los alumnos.

Sin embargo esto no es cosa fácil, para que esto pueda llevarse a cabo es necesario que exista un compromiso mutuo, entre los involucrados docentes para compartir estrategias y herramientas con sus iguales como de los alumnos para desarrollar trabajos de manera colaborativa, con todo lo que esto implica tal como lo menciona Wenger (2001) quien menciona que los integrantes de la comunidad de práctica se comprometan a realizar una actividad  en común, la cual ha de ser negociada, parte de este compromiso será el intercambio de datos personales para que exista una mejor comunicación tales como correo electrónico, teléfono,  redes sociales, etc., con todos estos medios electrónicos de comunicación, deja de ser necesario que los integrantes de una comunidad de práctica vivan cerca unos de otros, de acuerdo con Alanís (2007) quien nos habla sobre la capacidad de comunicación y socialización que permite la tecnología, al mencionar que las personas eligen su lugar de residencia de acuerdo a su conveniencia, ya que las actividades de interacción y socialización las pueden desarrollar utilizando medios electrónicos.

Heredia y Romero citados por Lozano y Burgos  (2007), afirman  que son necesarias las estrategias didácticas innovadoras para que los alumnos aprendan a trabajar de colaborativamente,  así como que los maestros utilicen instrumentos para identificar los diferentes estilos de aprendizaje de los alumnos a los cuales en necesario dedicar tiempo y esfuerzo, además de estar al pendiente de sus aprendizajes y retroalimentarlos de forma continua.  Una de estas estrategias a emplear podría ser el aprendizaje compartido, del cual Clark, (1998) citado por Daniels (2003) nos dice que no exige necesariamente un espacio físico compartido, que este se puede dar mediante el uso de redes ya sean próximas o distantes, a las cuales debemos prestar atención para poder aprender a explotarlas a fin de simplificar y transformas la naturaleza del procesamiento interno, lo cual resulta muy benéfico para lo planteado en un principio, el uso de la computadora dentro del aula de clases, por lo tanto esta debe ser una herramienta que todos los docentes deben tener en cuenta a la hora de desarrollar sus actividades académicas.

Referencias

Alanís González, M. (2007). ¿Hacia dónde nos dirigimos? Evolución de la tecnología y sus efectos en las organizaciones. En A. Lozano Rodríguez, & J. V. Burgos Aguilar, Tecnología Educativa en un Modelo de Educación a Distancia Centrado en la Persona (págs. 107-123). México: Limusa.

Daniels, H. (2003). Vygotsky y la pedagogía. Tendencias actuales en la teoría sociocultural y de la actividad. Páginas 103-138

Fernández. J. (2009a). Las tecnologías de la información y la comunicación desde la perspectiva de la psicología de la educación. (J. Arévalo Zamudio, & G. Rodríguez Blanco, Edits.) México, Distrito Federal, México: Secretaría de Educación Pública/Dirección General de Materiales Educativos.

Fernández-Cárdenas, J. M. (2009b). Aprendiendo a escribir juntos: Multimodalidad, conocimiento y discurso. Monterrey: Comité Regional Norte de Cooperación con la UNESCO / Universidad Autónoma de Nuevo León.

Lacasa, P. (2002).Cultura y Desarrollo En P. Herranz Ibarra, & P. Sierra García, Cultura y Desarrollo (págs. 17-50). Madrid: UNED.

López Falconi, J. E. / Compiladores: Burgos Aguilar, V. & A. Lozano Rodríguez. (2010). Comunidades de prácticas de valor para el aprendizaje organizacional. En Tecnología Educativa y Redes de Aprendizaje de Colaboración (131-150). México: Trilla

Lozano Rodríguez, A. & Burgos Aguilar, J. V. (2007) (Comp). Tecnología educativa: en un modelo de educación a distancia centrado en la persona. Distrito Federal, México: Limusa.

Wenger, E. (2001). Comunidades de Practica: Aprendizaje, Significado e Identidad. Barcelona: Paidós. En Burgos Aguilar, V. & A. Lozano Rodríguez (Comp.). Tecnología educativa y redes de aprendizaje de colaboración. Distrito Federal, México: Trillas.